curassa
pilar lópez casquete de prado - 08-05-2005 22:43:19 | Categoria: de mentira de la buena
Un día, entre risas y paseos de vagabundo por Madrid, inventamos una palabra.El origen de todas las palabras es el mismo: un día se dicen, se caen, como los motes del colegio, y se quedan. Tienen un significado nuevo, suenan bien y casi como por accidente, aquí se instalan.
Detras de cada palabra estoy segura que hay una anécdota, como la de curassa.
En este caso, primero la pronunciamos y luego la llenamos. No todas se crean así, es más, casi te diría que esta es una extraña forma de crear palabras. Lo normal es buscarle un nombre al nuevo parto, que de alguna forma hay que nombrarlo.
Curassa es una mezcla de corazón y coraza. Un corazón que se usa como coraza para enfrentar la vida. Un escudo blando y rojo, abierto y valiente y que si lo muestras te da la risa, la risa floja y te sonroja las mejillas. Una palabra que te hace caer del guindo y reirte mucho (porque cuando uno se cae, no siempre se sabe reir, pero con la curassa te ries aunque te salga un moratón en el trasero). Que te quita el sueño y que te sacude la pena, aunque veas que tu amor se va en el tren.
Una palabra para comer cerezas, para tomar el sol en diciembre y para jugar con una copa de vino en un pueblo perdido de Andalucía, una noche de verano.
Curassa es medio brasileña. Por eso, va en bikini y hawaianas turquesa y está morena. Por eso hay que pronunciarla con mucha calma, con los ojos medio cerrados y la boca bien abierta. Con cara de samba y con la mirada llena de estrellas.
Sin duda, es una palabra que da esplendor a nuestro lenguaje. El nuestro, el íntimo, el tuyo y el mío.
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