un día con casi 1000 canciones
pilar lópez casquete de prado - 16-05-2005 23:56:52 | Categoria: de mentira de la buena
La música no se cómo ha entrado hoy. Quizá la trajo esa tormenta que se acaba de ir.Primero fueron gotas, en el coche de Ana, donde se movía al ritmo étnico del parabrisas. Luego fue de martillos y de instaladores, que la llevaban en San Jerónimo como antesala de la que rebotará en sus paredes dentro de dos o tres semanas.
Al volver al trabajo vino en caja rosa chicle y rosa Barbie. En forma de Ipod de diseño. Casi un regalo de Reyes, un capricho, como ese algodón tan dulce.
Luego, en el autobús vino descompasada y se mezcló con el ruido de los niños del instituto, que miraban mi caja, la del Ipod, y yo la mostraba con orgullo de esos mismos quince años. También trajo una balada muy triste, una de esas que no te gusta oir, porque sabes que lloras y te joden el día (porque esa imagen me sigue haciendo sangrar, como cuando te arañas con un alambre errumbroso) y es ese hombre que ya vimos juntos una vez, esta vez en bicicleta, y con su enfermedad que se sale por la boca. Enfermedad oxidada, enfermedad salada y dolorosa, con ojos tristes y con la garganta atrofiada y seca.
Cerré los ojos y me quedé dormida en el sofá rojo, soñando para olvidarle y en mi mundo de plastilina, lo perdí o lo dejé escondido.
Al volver al trabajo, más música, de esa que llena el desierto con la arena de los relojes.. y allí, dos canciones:
la de amor del Elefante de Moulin Rouge y el Buen Día de los Planetas (tan nutritivo como la merienda de bimbollo de jamón de york, por cierto, ¿alguien se acuerda de los bimbollos??? que se manifieste!)
Después en un email llegó otra canción sin título, que me decía que no me callara y te siguiera contando y por eso, aquí te escribo y te cuento, y te digo que casi me veo entre las arenas, los pinos y con la cara quemada por el sol, ese sol que saluda tímido y frío a primera hora de la mañana.
Antes de cerrar el ordenador, vino la última noticia, la última canción... Me pareció la poesía más bella que nunca leí en una noticia. Está en el otro post: el extraño caso de piano man.
Y para concluir el día, en el gimnasio nos dieron la última oportunidad: coreografía de aerosalsa extra. Ritmo de la Noche. ¿Cómo me puede gustar esta canción? Quizá porque aún veo a Álvaro con 18 años, con su chaqueta vaquera entre arañas y animales de distinto pelaje en Tenerife y que es el mismo Álvaro que se cree perdido pero que está en el en su sitio, bien colocado, son los otros los que andan desordenados, los que se hicieron viejos y se perdieron o se murieron aplastados debajo de los muñecos de plastilina. Tiene aún hasta esa chaqueta vaquera en algún sitio. Sólo tiene que buscarla, pero no está lejos. Como la tuya, que te crees que la tienes perdida y está ahí al lado.
El ipod está grabándose. Haciendo suyas casi 1000 canciones. Por detrás dice Pilipili y debajo, el amor es la vida.
Comentarios (0) - Referencias (0)