Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

El bolso de Pilipili

Un cuaderno, un ipod, una cartera gigante, besos, barras de labios, entradas de teatro, gafas de sol que han visto todas las tiendas y los bares de la ciudad... Un bolso grande con ganas de salir a la calle

¿A dónde vamos? ¿Dónde está la escalera?

Miro sus caras, sus caras que no se, no se a qué huelen, ni de qué son... son caras que ya sólo son fotos. Una lista de 53 fotos. Una lista de 53 con 4 que son diferentes.
Sólo 4 sabían que no iban a volver y sólo 4 tenían una razón. Una razón para dejar de ser y un motivo para haber vivido hasta ese minuto.
El resto seguro que le costó madrugar, con ilusiones que no iban en autobús, con problemas que estaban fuera del metro pero que iban con ellos, como sus mochilas y con más ganas de disfrutar de las vacaciones, del amor o de sus amigos, del futbol, de su mascota, de su verdadera vida, que es esa que no está en el trabajo la mayoría de las veces. Que es esa a la que habrían llegado si el día hubiera sido más largo y hubieran podido volver a coger el metro o el autobús cuando se pusiera el sol.
Entonces, miro sus fotos y digo ¿para qué? ¿Cuál es el motivo? ¿Cuál es la mecha, el objetivo? A veces me pierdo y no se salir del metro, aunque tenga el plano, llegue a mi estación, me enfurruño y me relío. Hay cosas que no me gustan y ni siquiera el helado de mango hace que cambien.
Igual sólo es sueño o cansancio, igual es sólo impotencia o tal vez que Campanilla me volvió a robar el pensamiento, pero a veces tengo miedo y no quiero subir la escalera de Mingote con la pierna escayolada. No quiero porque en algún sitio la escalera se termina: o porque no hay tinta, o porque no hay papel o porque se cansó de pintarla Mingote.
Vicente sonreía, se reflejaba su cara en el dibujo. ¿Ves? Al final siempre estamos solos... ja! hasta para subir escaleras, hasta cuando te rompes una pierna, el que se la rompe es sólo uno mismo... Vicente se reía y seguía comiendo su helado de chocolate. Con su camiseta roja, con un dragón en espiral que reía y volvia a dar volteretas para estar en el mismo sitio. Ojalá todos los días fuera tan fácil entender la vida como lo hacía Vicente.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Yo te aguanto la escalera cuando quieras, para subir y bajar o para inventarnos un baile estilo musical de hollywood.

    Ayer te echamos de menos.

    Comentario de Mayte hace 4 años y 54 meses


Recordar datos


adopt your own virtual pet!
El bolso de Pilipili © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009