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El bolso de Pilipili

Un cuaderno, un ipod, una cartera gigante, besos, barras de labios, entradas de teatro, gafas de sol que han visto todas las tiendas y los bares de la ciudad... Un bolso grande con ganas de salir a la calle

el otro lado de la piscina

Los días están llenos de sorpresas: hoy, sin ir más lejos, me han tirado a través del email una bolsa de basura que al parecer iba acumulándose (en la bolsa negra, como un agujero negro del espacio...casi infinito y sin tiempo y sin gato que se comiera las espinas) 14 años. 14... número mágico, ¿verdad? Pues bien: al final hemos zapateado en la puerta del Outlook, hemos contestado y nos hemos pintado los labios antes de salir a la calle de nuevo. En estos casos, más humor, más calle (por supuesto), más barra de labios y menos correos llenos de malos rollos.

A veces estamos jugando a un "tú la llevas" y ... nos descargamos a nosotros mismos (Y nuestra basura) en el que está más cerca, al que hemos alcanzado y "ea! tu la llevas!"... así: sin más... Lo malo es que cuando no estás jugando, se te queda una cara de tonto, de un "oiga usted, se le acaba de caer un guantazo o una bolsa de basura encima mía" o... un "oiga, ¿es a mi?" o simplemente un "eahhh?", que te deja la cara un poco torcida y de panoli... Y lo malo de la basura es que, cuando por fin te deshaces de ella, sigues oliendo mal porque el olor a podrido se te pega a la nariz... pero no hay mal que cien años dure y seguimos siendo los más beutiful losers que hemos encontrado en este lado de la piscina (el lado de fuera).

En el otro lado (el lado de dentro), bajo el agua, sólo estás tú. Sólo puedes estar tú. Porque ahora, al único que llevo a nadar (que es el momento más agradable del día) es a tí. Porque ya que no puedo estar contigo, ya que tú sólo eres agua que se escapa y no se puede atrapar en una mano, mejor que a donde te lleve sea a la piscina... Y sin manguitos ni flotador: a pelo.

Por eso, anoche, al salir del trabajo, me encontré contigo nadando en una piscina grande y vacía, una piscina que empezaba a quedarse quieta después del estrés del día entero... y como nadie la movía con sus preocupaciones, objetivos de trabajo, meditaciones mojadas y demás cabilaciones... como todos se habían ido ya, podía verte al final del largo, pegado a la pared y muerto de risa.

Hoy no fui a nadar. Por eso ahora te echo de menos, pero lo justo. Lo justo para tener más ganas de ir a nadar mañana por la noche... y de nadar contigo, y de jugar a tener un blog juntos o hacer de Jane y Tarzán y reliarnos en las lianas y volvernos a partir de risa. Y andar de vuelta, porque con las lianas, una vez que aprendes a ir a los sitios, empiezas a rebotar y a estar de vuelta de todo y ya... ya la hemos liado... y la basura la ves desde tan arriba que nunca te puede caer encima...

No obstante, un beso cuando se me caigan los ojos y empiece a soñar contigo no me vendrían nada mal... por aquello de oler a ti y no a basura... ¿no te parece?

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Comentarios

  1. Hoy soy yo la que me tengo q pintar los labios, la que asumiré que la bolsa de basura se me olvida a veces tirarla al contenedor de la esquina y me la llevo hasta la Plaza Nueva, hoy soy yo la que sabe que cuando consiga verme desde arriba todo cambiará.

    Comentario de Cristina hace 4 años y 51 meses

  2. de momento te confirmo que mañana oleremos a curry, hace?
    beso!
    pd: como siempre, a eso de las tres y un aquel

    Comentario de K hace 4 años y 51 meses

  3. No se. Me da pena la bolsa de basura. Ella no tiene culpa de haber caido encima tuya. A lo mejor tampoco quien te la tiro, a veces un "tu la llevas" puede ser un S.O.S. Gracias por tus palabras. Me gusta leerte. Disfruta de la piscina.

    Comentario de Maria hace 4 años y 51 meses


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