¿os he dicho que me encanta mi trabajo?
pilar lópez casquete de prado - 13-10-2005 23:58:57 | Categoria: de mentira de la buena
Creo que nunca antes había trabajado en algo que me apasionase tanto.Se por qué es. Es porque tiene sentido muchas cosas...
Hoy sirven las clases de mecanografía, esas a las que me obligó mi madre a ir en verano, con niños pequeños y resabiados, que con 8 años (y yo con 16) sabían escribir a máquina de corrido y sin faltas, no como yo...que mis hojas, corregidas, parecía que tenían la varicela.
Hoy sirven las clases de informática de Manolo... ahí tenía yo 14 años (Y también era verano...) Perdí el respeto a la programación, le chuleé a los ordenadores (casi sin saber) y me desató el lazo de las inquietudes (porque entre clase y clase descubrimos Egipto, el mundo de Grecia, la música...)
Me sirvió ser diseñadora gráfica al acabar la carrera. Hoy me ha venido muy bien recuperar mi touch con el Freehand para crear dos iconos... y también el manejo del Photoshop y aquellas tardes estresadas en el Mac de Marín (que desde luego, hicieron que los dedos de Margot y los míos sean los más rápidos a este lado del Guadalquivir, verdad, nena?)
Hoy me sirve el tiempo de trabajar con aquellos franquiciados... Y darles pacientes charlas donde perder el miedo al escenario y el micro (aún recuerdo en Barcelona... Qué vergüenza...) y ¿Arturo, te acuerdas? Aquellas tardes de viernes, que después del estres semanal era raro el día que no terminaba sentada y llorando en las escaleras, antes de irme... Y aquellos franquiciados ingratos... Y aquel trabajo sin medios... Hoy me sirve para tener paciencia y saber morderme tan bien el labio inferior que cualquiera diría que me estoy haciendo sangre...
Allí descubrí de verdad internet... Y me enamoré... Así que debo ser agradecida. También aprendí a ser fuerte.
Hoy me sirvió haber aprendido a apretar los dientes y tomar decisiones aunque parezcan intrépidas, como pasar un verano en un curso para descubrir el diseño gráfico y digital de España o un año en Madrid.
Hoy, después de cinco años, el master tiene sentido. Es como un traje de fiesta que llevaba tiempo en el armario y pensaba que no me podría poner nunca. Lo estoy estrenando y... qué bien me queda... me gusta cómo me sienta... no huele a naftalina y está recién planchado...
Ahora tiene sentido haber corrido con Mar para llegar a Pozuelo, llegar tarde a casa y que Rodrigo dijera que qué mal me lo había montado (trabajar + estudiar en Madrid), haber dejado el proyecto con Arturo antes de casi empezarlo, tiene sentido la presentación de Liber-arte, las palabras de Pepe Benavides cuando le pedimos el Fun para el concierto de Grand Prix, las horas de clase (las de los que atendían y las que te hacían echar el resto para que te hicieran caso) y el trabajo en Imagen 12, y casi te digo que la ingratitud y el dividir entre dos y que no salgan las cuentas... Gages del oficio... Eso también tiene hoy sentido.
Hoy me pongo de rodillas ante el cliente maldito que no pagaba... Ante mi zigzagear en los trabajos, ante mi cambiar de sitio por no llenarme... A defender internet aunque fuera inútil... Hoy le vuelvo a dar las gracias a los que pensaron en mí cuando hicieron la short list... Y a aquella reunión tardía de viernes donde tuve una hora (o dos...Pasaron tan rápidas...) para contar, con los ojos brillantes qué podía hacer con los ocho niños pequeños y recién nacidos... Y todos los días le doy las gracias por aprender de Julio y su experiencia sabia, de Juan C. y su mesura y su saber escuchar (y hacer preguntas difíciles de contestar... De esas que te hacen trabajar...), de Juan ¿qué puedo decir...? Vivan los aviones de Iberia que llegan antes y las clases por msn de Yahoo, a José Manuel, el de la paciencia y el agradecimiento constante...
Y me rio: en la oficina tengo una planta desde que cambié de ubicación. Nadie confió en que viviera y brilla verde viva en una botella azul. "Aquí no hay luz para ella"... Y ramos de rosas hemos visto caer en dos días, pero mi ramita de poto sigue fuerte, serena y creciendo. Se que no me merezco mi sueldo, me merezco más, pero a mi no sólo se me paga con dinero (algunas veces) y salir con los ojos brillantes y emocionados, construyendo un trocito de internet ... Me ilusiona de veras. Me llena. Estoy echando el resto, mis energías casi todas... Igual pasa factura, como un novio ingrato y poco convencido... Pero por ahora, voy a disfrutar... Y luego, que me lo quiten, que no van a poder...
Este no será mi último trabajo. Después sólo me quedará el de diseñadora de complementos, faldas y camisetas... Pero esa... Esa será otra historia y también tendrá sentido.
Comentarios (1) - Referencias (0)