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El bolso de Pilipili

Un cuaderno, un ipod, una cartera gigante, besos, barras de labios, entradas de teatro, gafas de sol que han visto todas las tiendas y los bares de la ciudad... Un bolso grande con ganas de salir a la calle

Ella es Margot

No se si hablo mucho de ella, no se si es que lo que te cuento te gusta, pero siempre me preguntas: ¿Quién es esa Margot? ¿Yo la conozco?
Pues esa Margot es esta:

Somos amigas gracias al destino. A esas cosas que se enlazan, que parecen puntapiés contra piedras, que casi te hacen perder el equilibrio y cuando te das cuenta, has caido en un lugar en el que nunca habías estado. Por eso, durante un año caí a la izquierda de Margot. Margot estaba entre el Guadalquivir y yo... Y si la miraba por la tarde, la veía concentrada en el Macintosh mientras se ponía el sol por el Aljarafe.
Ella iba al gimnasio sin saltarse un día y a la vuelta comía ensaladas de McDonald. Luego se fumaba un cigarrillo (sólo fumaba uno al día) y después se pintaba las pestañas con Rimmel (nunca vi a alguien con unas pestañas tan bien pintadas), perfilaba sus labios y los llenaba de carmín.
Seguramente no nos habríamos cruzado en la calle, pero en el trabajo nos encontramos y de bruces algunas veces. Aún recuerdo la campaña de Emasesa, ¿recuerdas la foto de los grifos? ¿Recuerdas rehacer el trabajo y salir de madrugada?
Margot y yo nos hemos ido haciendo más mujeres, mejores mujeres y mejores amigas con el tiempo. Todo ha venido junto. Somos un vino con solera (por cierto, con ella también descubrí el vino tinto), y con poco que nos saboreemos, nos llenamos, porque nos vemos poco, pero estamos cada día más juntas (al menos, a mi así me lo parece).
Es verla en una terraza de la Alameda, a la hora del café y somos capaces de ruborizar al que está sentado al lado, mirando con oidos de escuchar mejor.
De ella he aprendido muchas cosas. A veces por su consejo oportuno, otras por su manera de escuchar mientras yo me construía el pensamiento y otras con su experiencia paralela.
Me enseñó algo que me ha servido mucho y no sólo en el trabajo: me enseñó a justificar la creatividad. Ella no lo sabe, ni se imagina como fue, pero es verdad. Si una tipografía era negrita, si era verde, no era porque sí. Si la convencía, todo funcionaba (porque ella es a veces cabezota, como toda persona que es muy trabajadora) y todo estaba redondo... Y después lo apliqué al resto y ¡funciona!
Hoy Margot es así de estupenda. Serena, con ojos brillantes y sonrisa pura. Es feliz y me gusta.
Me gusta ver cómo vamos creciendo y como nos vamos haciendo más guapas. Como nos hacemos justo como nosotras queremos.

Referencias

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Comentarios

  1. ole ole ole (ole con ole)

    Comentario de Cristina hace 4 años y 50 meses

  2. Gracias Pili. Yo también te quiero.

    Comentario de margot hace 4 años y 50 meses

  3. Yo que empiezo a conocerla, seré breve: Simply the best

    Comentario de Jose hace 4 años y 50 meses

  4. Este Jose es mi Jose, el culpable de mi sonrisa.

    Comentario de margot hace 4 años y 50 meses

  5. la conozco desde hace 33 años, 4 meses y 8 días y aunque no soy notario, doy fe de su majestuosa bondad. Es única!!!

    Comentario de maike hace 4 años y 50 meses

  6. Pero si es que es verdad! Margot, es un solete! Un besazo guapetona!

    Comentario de raquel hace 4 años y 50 meses


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