Las escaleras del Café Saigón
pilar lópez casquete de prado - 18-01-2006 22:41:33 | Categoria: Te lo juro, por el plástico más duro
La música y la luz son tenues. Es de noche y al lado, una familia de cuatro celebra un cumpleaños. Se hacen fotos. Una familia de foto se hace más fotos.La escalera estaba vacía. Realmente, poca gente subió aquella noche por la escalera de madera. Detrás de la escalera, la calle. Fría, llena de coches y de Madrid.
Al pie de la escalera sólo había una maceta. Una flor larga, blanca y espigada. Una flor quieta. Qué pena que Google no te enseñe millones de fotos y debajo te ponga el nombre de lo que es. Qué pena que aún me siga preocupando tanto por ponerle nombre a las cosas, si las mejores, nunca tienen nada que llamarse.
La conversación, el vino y las frases que nos repetimos (y que a mi no me gustan) me hace jugar a escaparme. A poner ojos medio cerrados y de post.
De repente, una camarera baja por las escaleras. Es vietnamita. Allí sólo puede ser vietnamita, si no, mejor que no sea o que no tenga nombre. A la mitad de la escalera, se le ilumina la cara. Ella sonríe y justo, justo cuando empieza a reir, pasa delante de un foco y le ilumina la cara.
Termina de bajar la escalera, pero yo aún la estoy viendo en la mitad, con la cara brillante. Baja y se agarra al pasamanos.
Baja y ya no está.
La flor se queda temblando. Se mueve, zarandeada por el aire que ha dejado la camarera vietnamita al irse.
Te miro, bebo vino. ¿Brindamos? Se te han puesto azules los ojos.
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Estoy celoso. Me hubiera gustado ser yo quien estuviera contigo cenando. Además, te he echado de menos mucho estos días. No te vayas más veces, niña!
Comentario de bic naranja escribe fino hace 3 años y 47 meses
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Dice Michel Seuphor : "Debería existir una pintura totalmente libre de la dependencia de la figura -el objeto- que, como la música, no ilustra nada, no cuenta una historia y no lanza un mito. Esa pintura se contenta con evocar los reinos incomunicables del espíritu, donde el sueño se convierte en pensamiento, donde el trazo se convierte en existencia".
La figura de la vietnamita parece el soplo que aviva la derrumbada cenaComentario de justiniano albero hace 3 años y 47 meses