Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

El bolso de Pilipili

Un cuaderno, un ipod, una cartera gigante, besos, barras de labios, entradas de teatro, gafas de sol que han visto todas las tiendas y los bares de la ciudad... Un bolso grande con ganas de salir a la calle

Últimamente hemos dejado hasta a nuestra sombra

Salimos del Fun Club hace unos días, que son meses, pero que no es tiempo, porque era un día como podría ser hoy.
Salimos y hacía frío, frío como hoy. Y aún teníamos pegado el sol de Cooper, el calor y las canciones del Fun.
Andamos y a Arturo le pasaba algo. Yo soy realmente mala cuando a alguien que está a mi lado le pasa algo. No me suelo dar cuenta y además, no se abrazar, no se dar caricias y creo que se me da mal animar cuando no queda más remedio y es lo único que se puede hacer.
Seguimos andando y me seguía diciendo que últimamente le había dejado hasta su sombra. Era una frase postiza, era una frase de esas de otros bolsos que cogemos y nos las pegamos como post. Quizás era un poquito verdad, pero sólo valía para aquel ratito. Esa es en realidad una frase de una canción de Nosoträsh.
Seguimos hasta la Campana, haciendo eses y por primera vez conseguí preguntarle qué le pasaba. Me mandó un telegrama cortito para contármelo, pero no hacía falta más. Lo entendí. Le hubiera dado un abrazo, pero no me salió. Pero creo que de alguna forma le dije que le quiero mucho y que aquí estaba.
Allí estaba y... Yo seguí hacia delante y el volvió al Fun.
Otros días después, sin que pasara casi el tiempo, me regaló un cd llenito de canciones. Un cd al sol de la Alameda. Y allí estaba Nosoträsh y la canción. Un regalo más de Arturo, que siempre es generoso con todos. Y sonriente. Aunque a veces es muy callado, pero lo puede llenar con la música...
Arturo me ha hecho dos regalos que el no se si lo sabe, pero que han sido de los mejores regalos que he recibido en mi vida.
Uno fue la música. Esa que ponía a gritos en la oficina, los viernes a última hora. Esa que no sonaba en los cuarenta y que tenía algo más (letras, baterías, bajos y guitarras que sonaban de verdad)... Y que cuando empecé a escucharla, ya no podía parar. La música, desde que me la enseñó, me ha salvado (me salvó la canción de Galletas, me salvó Cooper, Sidonie, Antony, Arcade, Los Planetas y Lory Meyers, con batería incluido). Me salva por las mañanas, camino del trabajo. Tiene poderes hipnóticos y relajantes cuando el trabajo estresa y sube el ánimo más que un redbull y un café cuando te cansas.
Creo que desde que me regaló esa música, yo no he estado triste de verdad.
Con la música, vinieron los conciertos y los festivales, y detrás de ellos, los amigos. Los amigos y mi hermana Maite. La familia, con Isabel, Jorge, Raquel, Juan Carlos, Luis, Aure, Amaro, Luisma y los de los Palacios ... Y da igual que pasen meses sin ir a Salvation, si de repente vamos el sábado (día 4!!), a escuchar a Nosoträsh, no habrá pasado el tiempo. Raquel sacará un jersey del maletero para que no pasemos frío, Jorge nos invitará a una copa de botellón y nos reiremos. Puede que hagamos alguna coreografía o simplemente nos ríamos.

El sábado igual lloro si escucho esta canción, pero yo soy de lágrima fácil. No será tristeza. Es que tengo un secreto. Un secreto a voces, un superpoder de Elastic Girl cuando menos...

Y es que, cuando volvamos a estar solos, cuando nos vuelva a dejar hasta nuestra sombra, estarán a la vuelta de la esquina, en la puerta del Fun o del Malandar, en el castillo de Alburquerque. Haremos sandwich entre todos y repartiremos los bocadillos entre las mochilas y haremos botellón de quince años. Y detrás de ellos, vendrá la música. Empezará a sonar y todo volverá a estar en su sitio. Será como volver a casa.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios


Recordar datos


adopt your own virtual pet!
El bolso de Pilipili © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009