una vida ancha
pilar lópez casquete de prado - 25-07-2006 02:08:35 | Categoria: Te lo juro, por el plástico más duro
Llego a casa. Tiro de las hebillas de los tacones y los dejo caer por el pasillo. Enciendo luces, que a mi paso, siguen encendidas y llego hasta el final del piso. Justo allí está el ordenador.Casi como un rito, tan repetido que se hace por un lado necesario, irresistible y por otro inevitable, me siento en el ordenador.
La mayoría de las veces está encendido. Otras, espero dos minutos y enseguida me encuentro frente a la pantalla, azul piscina.
Abro el programa, abro bitácoras, mi clave, mi nombre y me pongo a escribir.
Un auténtico placer este de terminar el día pegando con letras las piezas del puzzle de este que a las 8 de la mañana no pasaba de ser unos ojos cerrados, cara de sueño y sin café.
Y entonces vienen: las frases ocurrentes, los ojos brillantes, la queja y la pena, la risa, las gracias, las historias vueltas del revés y el corazón desalmado o sin armas, según sea el día.
El blog es como el portal de mi casa. Me dejan historias que empezaron allí y que empezaron aquí.
Hoy, mi amigo Guillermo me ha contado un secreto: las mujeres españolas son, tras las japonesas, las que más viven. Eso le han contado. Se cree que es porque, entre otras cosas, la posibilidad de hablar, de compartir lo que una siente, de poder construirse en positivo (que muchas veces es para lo que sirve esto de hablar9, les alarga (nos alarga) la vida. A mi, desde que tengo el blog, no se si se me está haciendo más larga, lo que sí se me está haciendo es más ancha. Cada día es más ancho y eso, eso me gusta.
Escrito a las dos y ocho. Con unos kilos menos, un record en piscina cubierta y un sueño recuperado.
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