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El bolso de Pilipili

Un cuaderno, un ipod, una cartera gigante, besos, barras de labios, entradas de teatro, gafas de sol que han visto todas las tiendas y los bares de la ciudad... Un bolso grande con ganas de salir a la calle

un punto negro

Primero fueron noticia curiosa. Noticia casi de sociedad. De esas de Ong, que apenas se ven y que se usan para rellenar o para quedar bien.

Por ahora es sólo una hilera con sudadera de capucha. Una ristra larga llenando playas desiertas de cuerpos revueltos con arena y sal.

Por ahora no creo que sea algo más que la noticia del verano. Como aquel lleno de noticias de perros o motos de agua asesinas.

Ahora que es una marea negra, aún no llega a ser ni un Nunca Mais en camiseta desteñida o pegatina de noche de estrellas. Es verano, aún miramos al otro lado.

Por ahora, si cabe, le dejan hueco en las agendas políticas para pelearse/pavonearse de dónde colocar la ficha negra y jugar a las damas y a un tu la llevas de puños blancos cerrados, en despachos que huelen a moqueta. Y al final, miran a cámara y de reojo, piden un voto y no disuelven el grumo en la leche.

Hay quien no sabe qué es. Hay quien sigue comiendo un plato de gazpacho a la sombra del telediario, debajo del aire acondicionado.

No es para cruzar los brazos y que a una o dos nos brillen los ojos en una terminal de aeropuerto, mientras les vemos embarcar sin maletas.

No es una moda, como la de las tirantas de silicona o el body piercing.

Hay tantos que podrían de un soplido apagar todos los fuegos de la Península.

Hay tantos como para sentarse a charlar con los que están solos y dejar en paro a los terapeutas.

Hay tantos que si se pusieran en las colas de los bancos, en las puertas de los bares, nos dijeran buenos días sentados en el escalón de nuestras oficinas, dejarían de ser un problema y empezarían a SER.

Hay tantos y aún no los vemos como lo que son. Y aún no ESTÁN AQUÍ.

Ojalá tengan un Dios especial, que les haga levantarse de la playa, se sacudan la arena y empiecen a reirse. A reirse de ti, de mi y de los que aún no los han visto. Ojalá dejen de ser una anécdota calurosa de verano, un punto negro en un semáforo, en una esquina con luz.

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Comentarios

  1. A esto me referia cuando te decía que haces arte poniendo palabras a lo que yo puedo pensar o sentir. Lo que siempre quise decir y no supe como... Gracias

    Comentario de Chiky hace 3 años y 40 meses


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