mira cómo llueve
pilar lópez casquete de prado - 24-11-2006 11:02:48 | Categoria: Te lo juro, por el plástico más duro
Los días vienen difíciles, como venían las lluvias corriendo por las cuestas en mi pueblo. Era nublarse el cielo, empezar a llover a goterones gordos y dispersos y, al poco, dos hilos anchos de agua corrían cuesta abajo, dejando limpias las aceras y brillando de color gris. Los días, como aquellos, vienen lloviendo y vienen de cielos nublados.
Los días, aquellos, me pegaba a la falda de mi tía y me cogía de la mano de mi tío y allí, mirando la calle, pasábamos un rato. Él pensando en las vacas gordas de primavera, hartas de pasto verde. Ella, pensando en la ropa, suerte de haberla quitado de los cordeles y yo, yo pensando que no hay nada más triste que ver correr las aguas por la calle abajo.
En aquella casa había un patio de luz, con un techo de cristales. Allí pasaba lo mismo: las gotas caían a repiquetear en los cristales y luego era un zumbido continuo, de intensidad variable.
Ahora, los tiempos vuelven a traer nubes gordas que se ponen de parto: primero gotas anchas, que se hacen notar y luego, tantas que no hay manera de diferenciarlas.
Y como entonces, me podía sentar en el escalón de mármol y mirar la bóveda de cristales. Mirar la lluvia sin mojarme.
La edad, los tiempos, el no se qué y las horas caducadas me han dejado sentada en este escalón helado, blanco y quieto el tiempo suficiente para pensar que lo que cae sobre los cristales es lluvia. Pero no, no debe serlo porque yo no me mojo.
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