Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

El bolso de Pilipili

Un cuaderno, un ipod, una cartera gigante, besos, barras de labios, entradas de teatro, gafas de sol que han visto todas las tiendas y los bares de la ciudad... Un bolso grande con ganas de salir a la calle

las facturas

Es curioso que antes, todos los días, sin saltarnos ni uno, nos buscábamos, nos contábamos y nos quedábamos pegados aunque no fueran horas.
Es curioso cómo las cosas pasan por encima de una, dejando las marcas justas que dejan los neumáticos: negras, blancas y huecas, haciendo grecas milimétricas y perfectas, difíciles de borrar.
Es curioso, que pasan más cosas, además de los coches y es curioso que ya nada sea lo mismo.
Venimos y nos vemos. Nos sentamos uno enfrente de la otra y ya no me brillan los ojos. Ya no se me van los dedos detrás de él para tocarlo y no dejarle de mover ni una de sus teclas. Es curioso que ya me pasen más cosas que él. Que por encima mía estén las rutinas, las marcas de sudor y los bostezos.
Ya no tengo ojeras por quedarme sin horas para el sueño y tenerlas todas para él.
Y es que, lo malo de encontrarse es lo que algunos llaman madurar. Es ser estándar y dejarse llevar hasta caerse de los árboles.
Al final, al final siempre llegan las facturas.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. ... lo malo de las facturas es que se amontonen...
    Me alegro de poder leer algo nuevo por aquí...

    Comentario de 2006 hace 2 años y 33 meses

  2. Me alegra que hayas vuelto, nunca pensé que lo diría, pero se te echaba de menos.

    Comentario de Anónimo hace 2 años y 33 meses


Recordar datos


adopt your own virtual pet!
El bolso de Pilipili © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009