A mi tampoco me gustan los paraguas
pilar lópez casquete de prado - 08-05-2007 23:51:43 | Categoria: Te lo juro, por el plástico más duro
El año, lo que llevábamos de año había pasado rápido. Demasiado rápido. Tanto que me cogió con el pie cambiado, lleno de calcetines, de botas y de cordones hasta las rodillas. El año, como la vida de estos últimos dos años, había pasado dormido. Anestesiado. Sin ruido, sin dolor, sin partos.
Pocas lágrimas, menos tormentas, y siempre, mucho sueño. Sueño para dormir, debajo de las sábanas, en el sofá, conduciendo por alguna carretera cercana, dándole vueltas a lo mismo. Las mismas calles, las mismas aceras, los mismos periódicos y el desayuno de memoria en el camarero del bar de al lado. El desayuno, donde aún seguía dormida.
El año había pasado hasta ese día. Ese día me había montado en el ascensor, había pulsado mi planta y al instante se me abrieron los ojos. Y allí estaban todos, pegados, mezclados, unos siendo otros y otros estando dentro de unos.
Eran medio transparentes, de color humo. Los fantasmas llenan el aire de cosas, hasta que te vacían.
Entre ellos, al final del pasillo vi uno diferente. Era azul, tenía las manos fuertes y largas y llevaba un paraguas amarillo.
Era azul y se reía.
Se acercó a mi nuca, la acarició y me dijo al oido lo que yo ya sabía.
Bajé las escaleras, salí corriendo, me iba riendo, sí, mientras bajaba, me iba riendo y los calcetines se dejaban caer hasta los tobillos.
Llegué a la calle y grité fuerte.
El día de mañana ha empezado hoy. Está lloviendo, en la calle llueve y a mi, a mi tampoco me gustan los paraguas.
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