Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

El bolso de Pilipili

Un cuaderno, un ipod, una cartera gigante, besos, barras de labios, entradas de teatro, gafas de sol que han visto todas las tiendas y los bares de la ciudad... Un bolso grande con ganas de salir a la calle

Insatisfecha

El semáforo se puso rojo y pude pararme a mirar. El parque estaba cerrado y desde fuera se notaba la humedad y el olor a moho de algunos árboles. Se veían brillar bajo las farolas blancas las líneas verdes del césped más espigado, tan blancas y tan brillantes que parecían plateadas.
Al fondo, sólo quedaban sombras. No se si estaban allí o si las puse yo. Sombras inquietas y frías. Sombras tristes, que no pueden sacudirse la pena de seguir dando vueltas y la angustia de no saber qué ser o qué hacer.
Fuera de todo esto, como enmarcándolo, una línea fina y definida de barrotes verdes. Tubos metálicos atados por un breve muro blanco. Alineados, quietos y silenciosos, sin nada más que hacer que difuminar y dejar en el otro lado aquel pedazo de parque.
La noche seguía moviendo la ciudad. Un coche aparcado un poco más allá. Una pareja abrazada. Se para y se besa. Un grupo de amigos se ríen y beben. Se cuentan algo divertido y no pueden dejar de reir. Desde dentro del coche oigo sus risas.
Y un poco más allá, todo está más oscuro y más quieto, pero tengo fe en los rumores que de lejos siguen dándole cuerda a la noche.
Ahora, que todo se va escapando, y sólo quedo yo en el coche, empiezo a mirarme. Me veo cansada, me veo aún triste. Y a veces casi me hago un conjuro para quitarme este susto de no volver a sentirme la risa, de no volver a dar besos en las esquinas, de no tener fuerzas para seguirle el ritmo a la noche y alargarla hasta donde ya ha terminado. Me veo con esa misma manta de moho que recubre los árboles. Soy una sombra asustada. Soy una línea de barrotes verdes, enfilados y repetidos, que siempre hacen lo mismo y que están escondiendo algo que debería ser lo que tendría sentido.
Estoy quieta. Me estoy quedando parada. Me doy miedo. Me estoy enfriando y ya casi no creo en la magia, me asusta que no me pase por encima la vida y las arrugas dejen marcas sin que lo hagan los días. Me está suicidando la rutina y el hastío.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios


Recordar datos


adopt your own virtual pet!
El bolso de Pilipili © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009