dibujos
pilar lópez casquete de prado - 21-10-2007 21:30:38 | Categoria: de mentira de la buena
Durante mucho tiempo te estuve pintando. Te miraba de cerca, de lejos, te miraba... Para dejarte con todos los alfileres suficientes para que no te borraras. Y cuando te tenía clavado, volvía a pintarte.Cerraba los ojos y aparecían tus rizos, tus vaqueros gastados. Tus camisetas de fútbol y la forma que tenías de tirar de ellas, en un gesto muy tuyo, que parecía decir: "no se" o "me da igual", según el contexto.
Tu ojo abierto, bien verde, también estaba clavado en una esquina. Tus uñas mordidas y tu lunar del centro de tu moflete. Tus ojos cerrados, esos que aparecían cuando te reías, también estaban. Y tu risa, para la que necesitaba tan pocos esfuerzos de memoria como para tu olor a pelo limpio y húmedo, a piel recien seca y dulce.
Te miraba, cuando ya no estabas, te veía. Abría la caja de lápices, que venían pegadas a su aroma a madera, a su brillo de laca de colores, sonando contra la lata, pidiendo guerra y papel.
Volvía a echarte un vistazo y te dejaba quieto. Sin moverte.
Para pintarte sentado en un árbol. Un árbol grande y lleno de manzanas. O almendras o albaricoques... Y en lo alto de la copa verde, te sentabas sereno y dejabas caer tus piernas.
Y así, te dejaba dominar el mundo. Tranquilo, suave, y oliendo a pelo recién lavado. Preguntándote si querías bajar y diciendo que no con tus rizos y tu piel morena.
Siempre con el mismo gesto, en el mismo árbol, a la misma hora, allí, te pintaba. No se para qué te miraba, porque ya sabía cómo quería pintarte. Quizás necesitaba una excusa para seguir mirándote.
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