Mariposas, besos y cines
pilar lópez casquete de prado - 29-01-2008 00:14:16 | Categoria: Te lo juro, por el plástico más duro
Cuando éramos pequeños, mi hermano y yo no teníamos muy claro qué podía ser un beso. Aunque no había mando a distancia, mi madre corría rauda y veloz a cambiar de canal (vamos, pasar a UHF) o a ponerse delante de la tele, con alguna excusa poco interesante (no hay color, estamos hablando de besos) y nos dejaba con las ganas.
Su censura, que cuando supe de verdad qué era un beso, me pareció de lo más extraña, no se si le sirvió de algo a mi hermano.
A mi si, mucho: Desde entonces, he perseguido besos como el que busca mariposas descatalogadas. Y luego, después de saborearlos bien, los he ido guardando en una carpeta de esas azules, de gomillas y cartón seco.
Algunos, con el tiempo, se han caído. Otros, han dejado sitio a los nuevos: más rotundos, más perfectos. Con más sabor, aunque fuera un poco a hierro.
El último que acabo de guardar lo recuerdo bien. Sabía a granadina, mezclado con wisky, un poco de champagne y algo de vodka con naranja. Tenía los ojos brillantes, se acercó despacio, como a cámara lenta y sin hacer mucho ruido, se quedó un rato. El tiempo justo para que sea la última mariposa de la carpeta de cartón azul.
Un día, cuando ya los tenga todos, me pienso sentar en la última fila del cine, a verlos seguidos. Los buenos, los que terminaron siendo amargos, los que duren más que "Lo que el viento se llevó" y los que fueron demasiado cortos, que para todos tengo su sitio.
Y una se acuerda de su madre, y se dice: "caray, y algunos, ¿para qué querrían entonces las carpetas de cartón azul?"
Comentarios (2) - Referencias (0)