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<title>El bolso de Pilipili</title>
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<tagline>Un cuaderno, un ipod, una cartera gigante, besos, barras de labios, entradas de teatro, gafas de sol que han visto todas las tiendas y los bares de la ciudad... Un bolso grande con ganas de salir a la calle</tagline>
<modified>2008-06-03T02:41:16Z</modified>
<copyright>Copyright 2008</copyright>
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		<name>pilar lópez casquete de prado</name>
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	<title>El pie</title>
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	<dc:subject>de mentira de la buena</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://pilipili.bitacoras.com/archivos/2008/06/03/el-pie"><![CDATA[<p>Con este relato he ganado el I accesit esta noche, en el concurso de Micro-Relatos de Remeros.</p><p>Por supuesto, tiene dedicatoria: a Juan, por&nbsp;darme pie&nbsp;y por tener unos pies que inspiran.</p><br /><br />Mientras uno le&iacute;a, el otro se escond&iacute;a debajo de las s&aacute;banas, para evitar la luz. <br />Era de noche, fuera estaba lloviendo pero apenas llegaban ruidos a la habitaci&oacute;n del hotel, de quinta planta, cuatro estrellas y ciudad grande.<br />El que se escond&iacute;a bajo las s&aacute;banas, buscaba, adem&aacute;s del sue&ntilde;o, la postura para estar m&aacute;s c&oacute;modo. <br />En una de estas b&uacute;squedas top&oacute; con algo, y le pregunt&oacute; al otro:<br />-&iquest;Es este tu pie?<br />-&iquest;C&oacute;mo?- Respondi&oacute; sin dejar el libro y sin mover los ojos de su sitio. Apenas con un susurro dijo, sin&nbsp; inter&eacute;s, &quot;&iquest;c&oacute;mo?&quot;<br />-Que si esto que estoy tocando es tu pie&hellip;<br />-Mmm&hellip; No &ndash; Respondi&oacute; seco y sin ganas, moviendo la pierna para demostrar que estaba en otro sitio, en su sitio.<br />-Entonces, &iquest;esto qu&eacute; es? <br />El que estaba leyendo hac&iacute;a esfuerzos para no perder la trama y seguir al polic&iacute;a de su libro. El otro, inquieto, levant&oacute; las s&aacute;banas y all&iacute; se encontr&oacute; un pie. Un pie suelto, del n&uacute;mero 42 aproximadamente y con las u&ntilde;as perfectamente cortadas y limpias. Blanco y sano, sin rastro de sangre ni de corte alguno. Parec&iacute;a que se hab&iacute;a desprendido solo y sin dolor del resto de un cuerpo. <br />-&iexcl;Aqu&iacute; hay un pie! &ndash; Grit&oacute;, manteniendo la colcha levantada.<br />-Pues no es el m&iacute;o &ndash; Dijo, a&uacute;n tranquilo y sin casi voz.<br />-M&iacute;rate bien, anda<br />-&iquest;Est&aacute;s loco? Mira, m&iacute;ralo y du&eacute;rmete ya &ndash; Dej&oacute; el libro, quej&aacute;ndose. Se separ&oacute; las s&aacute;banas y justo donde terminaba su tobillo, tambi&eacute;n terminaba &eacute;l.]]></content>
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	<author>
		<name>pilar lópez casquete de prado</name>
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	<title>El cuento del hombre de papel</title>
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	<modified>2008-05-13T00:57:50Z</modified>
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	<dc:subject>Te lo juro, por el plástico más duro</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://pilipili.bitacoras.com/archivos/2008/05/13/el-cuento-del-hombre-de-papel"><![CDATA[Me puse el pijama, busqu&eacute; el libro y encend&iacute; la luz de la mesilla. Quit&eacute; la colcha y encima de la almohada estaba &eacute;l. Dormido, estirado, con color de l&aacute;piz y cara de papel, dorm&iacute;a feliz sobre mi almohada. Estoy segura, me dije, ha venido a contarme un cuento para que esta noche me quede con &eacute;l.<br /><br /><p>&nbsp;</p><p>Tengo un amigo que me cont&oacute; que no entend&iacute;a una frase. Era algo as&iacute; como: Viena es m&aacute;s Viena cuando se est&aacute; en Paris. Se la hab&iacute;a dicho un parroquiano de un viejo bar de pueblo, que frecuenta al salir del trabajo. Dice que la dijo con autoridad, que &eacute;l no le crey&oacute; y que se enzarzaron en una acalorada pelea. Al final, mi amigo termin&oacute; en la calle y sin cervezas y el parroquiano con dos dientes menos y una desviaci&oacute;n accidental del tabique nasal. </p><p>Yo si, se lo dije. Mira que se lo dije. Respir&eacute; hondo, moviendo la cabeza, mir&eacute; al cielo. Cerr&eacute; los ojos, me puse una mano en la cadera y con la otra le acompa&ntilde;&oacute; el gesto a: &quot;pero vamos a ver, &iquest;c&oacute;mo es que no lo entiendes?&quot;</p><p>&quot;Justo entonces, cuando est&aacute;s en Par&iacute;s no es que todo all&iacute; se vea mejor porque la luz es m&aacute;s clara y el aire m&aacute;s fino.&quot; Insist&iacute;: &quot;No es por eso. Es... por lo otro. Y yo, yo lo se, pero no te lo puedo explicar mejor&quot;. Sin palabras, terminaba con un: &quot;&iquest;Es que no lo ves?&quot; que no nos llevaba a ning&uacute;n sitio. </p><p>Llevo meses intentando encontrar las palabras justas para explicarle por qu&eacute; Viena es m&aacute;s Viena cuando ya no est&aacute;s all&iacute;, cuando no la ves, cuando no oyes sus ruidos, justo entonces, en Par&iacute;s, con otros sonidos, otras luces, otras gentes, justo all&iacute; es cuando m&aacute;s intenso es el olor de las calles de Viena.</p><p>Levant&eacute; la colcha y all&iacute; estaba &eacute;l. Un dibujo de &eacute;l. Y justo all&iacute;, tumbado y de papel, estaba m&aacute;s dormido que nunca encima de mi almohada, con cara de Juan sin Miedo y de sue&ntilde;o, de tanto sue&ntilde;o que seguro que so&ntilde;aba conmigo. </p><p>Me re&iacute;. Me dije que si, que ahora s&iacute; que se lo puedo explicar. Pero lo har&eacute; ma&ntilde;ana. </p><p>&nbsp;</p>]]></content>
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	<author>
		<name>pilar lópez casquete de prado</name>
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	<title>Del día que hicimos un musical</title>
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	<modified>2008-05-07T21:13:38Z</modified>
	<issued>2008-05-07T21:13:38Z</issued>
	<dc:subject>Te lo juro, por el plástico más duro</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://pilipili.bitacoras.com/archivos/2008/05/07/del-dia-que-hicimos-un-musical"><![CDATA[Para Mar&iacute;a, peque&ntilde;a Kankaku, porque se lo ha ganado y para One, por ense&ntilde;arme la letra y silbarme la m&uacute;sica<br /><br /><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Lo hemos hecho. Algo hab&iacute;a que hacer y por fin&hellip; Lo hemos hecho.</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Lo hemos hecho despu&eacute;s de meses sentadas en este despacho largo, tan largo y tan lleno s&oacute;lo de mesas y sillas, color hospital. </span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">D&iacute;as en blanco, pasados a golpe de tic y de tac, de &iexcl;ay! y de &iexcl;uff!, cansados, l&aacute;nguidos y cada jornada, m&aacute;s lentos.</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El sol hab&iacute;a empezado a entrar por las ventanas desde hac&iacute;a unos d&iacute;as. Hab&iacute;amos cambiado de uniforme. Los limpiadores hab&iacute;an quitado el polvo a las ventanas. Todo esto pudo influir.</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Nos hab&iacute;amos empezado a fijar en las hormigas. Las que rastreaban por el suelo un poco de comida y las que segu&iacute;an a los gu&iacute;as, por el centro de la ciudad. Ahora estaba m&aacute;s lleno de turistas que nunca.</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Tambi&eacute;n pudieron ser los cohetes. Los espaciales, que descubr&iacute;an ah&iacute; fuera mundos nuevos y los que aqu&iacute; dentro explotaban descontrolados. </span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El cambio de hora, comer ensaladas de tomates. Qu&eacute; se yo. <br />La cosa es que algo de esto nos hab&iacute;a despertado.</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Poco a poco, alargamos los brazos, abrimos los ojos y a los pocos d&iacute;as, empezamos a silbar. La misma canci&oacute;n, sin saberlo.</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Despu&eacute;s movimos los pies al ritmo de la m&uacute;sica y vimos que el ritmo era el mismo.</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Hoy ha sonado en toda la habitaci&oacute;n. Larga, rotunda, sin duda. Es nuestra canci&oacute;n.</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">&iquest;Y si lo hacemos? </span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Nos hemos mirado, hemos contestado a la vez: </span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">-&iexcl;Si!</span></font></p><p><font face="Arial" size="2"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Nos hemos subido a la mesa y hemos empezado a cantar por P&eacute;tula Clark. Esto ya no se puede parar. Un nuevo truco para seguir riendo. Porque sabemos mirar las cosas como hay que verlas: siempre de la otra manera.</span></font></p><p>&lt;object width=&quot;425&quot; height=&quot;355&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;<a href="http://www.youtube.com/v/BVpoEdG4Gu0&amp;hl=en%22%3E%3C/param%3E%3Cparam">http://www.youtube.com/v/BVpoEdG4Gu0&amp;hl=en&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;param</a> name=&quot;wmode&quot; value=&quot;transparent&quot;&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src=&quot;<a href="http://www.youtube.com/v/BVpoEdG4Gu0&amp;hl=en">http://www.youtube.com/v/BVpoEdG4Gu0&amp;hl=en</a>&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; wmode=&quot;transparent&quot; width=&quot;425&quot; height=&quot;355&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;</p>]]></content>
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	<author>
		<name>pilar lópez casquete de prado</name>
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	<title>Fernandito está llorando</title>
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	<modified>2008-05-04T00:59:47Z</modified>
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	<dc:subject>Te lo juro, por el plástico más duro</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://pilipili.bitacoras.com/archivos/2008/05/04/fernandito-esta-llorando"><![CDATA[<p>Sab&iacute;a que las paredes eran finas. Sab&iacute;a c&oacute;mo, sin querer, se escuchaban las conversaciones en la casa de al lado. Se c&oacute;mo se llaman los ni&ntilde;os, a qu&eacute; juegan, qu&eacute; meriendan o a qu&eacute; hora los ba&ntilde;an. Se, por el otro lado, lo cansada que est&aacute; la madre de ejercer y las ganas que tiene de salir corriendo sin cerrar la puerta.</p><p>Todo esto lo ten&iacute;a claro, pero hoy, que pas&eacute; m&aacute;s horas de la cuenta dentro de casa, he notado c&oacute;mo lat&iacute;a la casa de los vecinos. Era casi como si quisieran entrar en la m&iacute;a. Mi casa, hoy m&aacute;s chica, encerrada y apretada contra mi, dejaba que los vecinos se hicieran m&aacute;s grandes, tuvieran m&aacute;s vida. </p><p>Por eso se desde esta tarde que a Paula le encanta tocar el tambor. Su padre, seguro que tumbado en el sof&aacute;, bosteza a mand&iacute;bula larga (esos bostezos de s&aacute;bado-tarde s&oacute;lo pueden darse tumbado en un sof&aacute;) y la madre, trasquila las macetas en el patio.</p><p>Ahora, de&nbsp;&nbsp;noche, he llegado temprano. He subido las escaleras y quiz&aacute;s mi ruido le ha hecho despertarse. Y so&ntilde;ar. Uno de los m&aacute;s peque&ntilde;os lloraba solo y rodeado de monstruos. Al rato, seguro que detr&aacute;s de la luz, la madre suave y de manos finas ha llegado a la cuna. Explicando, con esa l&oacute;gica que no tenemos, que los monstruos no estaban. Creyendo a pies juntillas que all&iacute; no hab&iacute;a nadie. Intentando convencer a Fernandito que no ten&iacute;a por qu&eacute; tener miedo.</p><p>A&ugrave;n as&iacute;, Fernandito se ha tomado su tiempo. Ha llorado hasta quedarse dormido. </p><p>Es complicado. So&ntilde;ar con tener la cama llena de monstruos. Tener pesadillas si se queda vac&iacute;a. Hacernos grandes y seguir con el rollo de las pesadillas. Con dormir m&aacute;s de la cuenta, con no poder hacerlo, con que la vida pasa y estamos son&aacute;nbulos, con que vivimos rodeados de monstruos, con las sombras de las paredes que nos hacen imaginar que vienen a por nosotros....Es dif&iacute;cil saber llorar y saber c&oacute;mo dejar de hacerlo. Quiz&aacute;s el llanto y las cosas que pican, dan miedo, hacen llorar, etc. deber&iacute;an estar m&aacute;s a la mano.&nbsp;Si lo estaban cuando &eacute;ramos hijos de cuna, &iquest;por qu&eacute; dejamos que nos las vayan quitando?</p><p>Fernandito ya vuelve a estar dormido. Yo hago lo que puedo. Me voy dejando. </p>]]></content>
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	<author>
		<name>pilar lópez casquete de prado</name>
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	<title>Tokio es de papel de arroz</title>
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	<modified>2008-03-28T13:56:25Z</modified>
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	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://pilipili.bitacoras.com/archivos/2008/03/28/tokio-es-de-papel-de-arroz"><![CDATA[<p>Suena el despertador. Son las 7 de la ma&ntilde;ana y es jueves. El sol empieza a amenazar con meterse por la ventana, abierta de par en par y sin cortinas.</p><p>- No quiero ir a trabajar... No quiero levantarme hoy, &iquest;me firmas una tarjetita para mi jefe que le diga que no voy a la oficina hoy?</p><p>-No - me dice, seguro- mejor m&eacute;tete aqu&iacute;, debajo de las s&aacute;banas. </p><p>Con el brazo derecho levanta r&aacute;pidamente la colcha y me ense&ntilde;a el escondite secreto. </p><p>-M&eacute;tete aqu&iacute;, venga - insiste</p><p>Sin rechistar le sigo y mientras me voy adentrando en el escondite, se vuelve y me dice: </p><p>- Ya ver&aacute;s, desde aqu&iacute; podemos ir hasta Tokio. Eso s&iacute;, all&iacute; todo es de color papel, blanco y limpio, pero no te preocupes, as&iacute; tendremos m&aacute;s sitio: t&uacute; para escribir cuentos y yo para dibujar c&oacute;mics.</p><p>Nos debimos quedar dormidos, o quiz&aacute;s sea verdad que viajamos hasta Jap&oacute;n, porque al despertar, los dos dec&iacute;amos haber so&ntilde;ado con Tokio y con monigotes de cuento. No llegamos a tiempo al trabajo, y aunque nosotros a&uacute;n no nos hemos enterado, parece ser que&nbsp;desde hoy, Tokio est&aacute; dibujado a l&aacute;piz y tiene alg&uacute;n que otro cuento escrito en espa&ntilde;ol, con letra de m&eacute;dico, que a&uacute;n no han conseguido descifrar. </p><p>Menos mal que nos queda su cama, grande y blanca y algunas paredes de papel de Tokio. </p>]]></content>
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